Mostrando las entradas con la etiqueta Martí. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Martí. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de junio de 2022

Martí, y la muerte de Salomón Key capitán inglés de la schooner, (goleta) “Honor”. (Parte I)

El día 28 abril de 1895 entre las cosas que tenía que hacer Martí estando en la manigua, era una “nota al gobierno inglés, por el cónsul de Guantánamo, incluyendo la declaración de José Maceo sobre la muerte casual, de un tiro escapado de Corona, de un marino de la goleta Honor, en que vino la expedición de Fortune Island” (1).
Al Agente consular del Gobierno Británico (2).
Guantánamo. 27 de abril de 1895.
Señor:
Habiendo oído a mi llegada al campo de la guerra en Guantánamo, como actual representante del Partido Revolucionario Cubano, de cierto accidente cuya víctima fue un súbdito británico, un marinero de la schooner, (goleta) “Honor”, consideré mi deber realizar la adjunta minuciosa investigación de las circunstancias del caso que le suplico se sirva hacer llegar al Departamento de Negocios Extranjeros de Londres.
El alto ideal que preside la revolución cubana es primordialmente erigir una fuerte y próspera república, abierta a la industria del mundo y alcanzar de este respeto y simpatía y no puede tolerar sino castigar cualquier trasgresión de las leyes morales y del respeto internacional por parte de sus mantenedores. Los derechos de la guerra han de ser ejercitados, pero omitiendo todo censurable desorden e inútil devastación.
Con el propósito de asegurar una confirmación de la muerte del marinero del schooner “Honor”, cuyos detalles usted puede encontrar revisando la adjunta comunicación al Departamento de Asuntos Extranjeros, le ruego que, si es factible, solicite en mi nombre un testimonio de este caso de los señores Patricio Corona, autor casual de su muerte, y Alberto Boix, Frank Agramonte y Manuel Grande (Manolo Granda), todos ellos prisioneros de guerra en Guantánamo y que presenciaron el desdichado accidente.
Aprovecho esta oportunidad para patentizarle esta muestra inmediata de los principios de moralidad y respeto internacional por los cuales nuestra guerra justa por la libertad será inflexiblemente guiada y ofrecer a usted el testimonio de mi personal consideración.
Me suscribo, Señor,
Su humilde servidor,
José Martí. Delegado del Partido Revolucionario Cubano. Continuará…/
Fuente.
1.- Diario de Campaña de José Martí.
2.- Revista Martiana del Museo de Santiago de Cuba. Habana. Año 1922. Pág. 11.

jueves, 19 de mayo de 2022

Otra versión cubana de la primera versión española sobre la muerte de José Martí. (Final)

El primero que reconoció el cadáver, fue el capitán don Enrique Satué. Alrededor del inanimado cuerpo de Martí se trabó un combate muy reñido por el interés que mostraban los rebeldes en rescatarlo. Hubo también otro incidente importantísimo; el de la herida de Máximo Gómez que, durante algunos días, extendió como auténtica la noticia de su muerte.
Una versión afirma que Gómez estuvo en el lugar de los hechos desde el principio del combate, y que al querer rescatar el cadáver de Martí, recibió una descarga que le produjo una herida, aunque no de gravedad. Otra dice que el célebre cabecilla se había ya separado de Martí para dirigirse al Camagüey y que, hallándose a cierta distancia de Dos Ríos, oyó el rumor de la refriega. Al conjeturar entonces lo que pasaba acudió en socorro del jefe civil de la revolución, pero tarde ya porque Martí estaba muerto. Sea cual fuera la verdad de este episodio, lo cierto es que las tropas españolas, dueñas del campo emprendieron la marcha a Remanganaguas en donde se procedió al embalsamamiento del cadáver de Martí. Desde Remanganaguas se le condujo a Santiago de Cuba, resultando herido en el cuello el teniente Jorge de la Torre al repeler un ataque de los insurrectos que intentaban apoderarse del sarcófago. Ya en la capital de Oriente, los restos de Martí quedaron expuestos en el cementerio y, a pesar de la rápida descomposición que se había operado en ellos, el agitador separatista fue reconocido por muchas personas, según se consignó en el acta correspondiente. El coronel Sandoval despidió el duelo al verificarse la inhumación y el general Salcedo hizo dar a aquellos mortales despojos decorosa sepultura.
Estas palabras del Sr. Sandoval han sido manipuladas del discurso original en dicho acto:
“Señores: ante el cadáver del que fue en vida José Martí y en la carencia absoluta de quien ante su cadáver pronuncie las frases que la costumbre ha hecho de rúbrica, suplico a ustedes no vean en el que a nuestra vista está al enemigo y si al cadáver del hombre que las luchas de la política colocaron antes los soldados españoles. Desde el momento en que los espíritus abandonan la materia, el Todopoderoso apoderándose de aquellos los acoge con generoso perdón allá en su seno, y nosotros nos hacemos cargo de la materia abandonada, cesa todo rencor como enemigo, dando a su cadáver la cristiana sepultura que los muertos se merecen, he dicho”.
Las palabras originales del discurso de Sandoval son:
“Señores, ante la muerte no hay enemigos, y entre hombres de hidalga condición y cristianos sentimientos, como nosotros, deben cesar y desaparecer toda clase de odio y rencores. Nadie que se sienta inspirado de nobles sentimientos debe ver en estos yertos despojos un enemigo, sino el cadáver de un hermano. Los militares españoles luchan en el campo de batalla hasta morir, pero después del combate guardan consideración al vencido, y respetan y tributan honores al muerto. Seguidamente anuncio a los circunstantes que se costearía por los españoles una lápida para el nicho que debía guardar los restos de Martí. (2)”.
Fuente.
1.- Crónicas de la guerra de Cuba. Nicolás Heredia. Academia de Historia de Cuba. Reproducción de la edición de “El Fígaro”, hecha en 1895 y 1896, en dos cuadernos. Págs. 83-85.
2.- Cuba española. Reseña histórica de la insurrección cubana en 1895. Emilio Revertér Delmás. Barcelona. 1896. Págs. 334 – 335.

Otra versión cubana de la primera versión española sobre la muerte de José Martí. (Parte I)

¿Nicolás Heredia? El autor de esta versión, nacido en Baní el mismo pueblo de Máximo Gómez, que, a pesar de haber militado en el Partido Autonomista en Cuba, se identificaba con el separatismo. Colaboró en el periódico Patria. José Martí le dedicó algunas palabras… “acompañado de su elegante y distinguida esposa, Malvina Crucet, está entre nosotros el señor Nicolás Heredia…”. Al estallar la guerra del 95 y publicar estas crónicas fundamentalmente en “El Fígaro”, las autoridades españolas las suspendieron. En esta versión al final se puede observar la manipulación del contenido del duelo del coronel Sandoval.
Una semana después del combate del Jobito se daba la acción de Dos Ríos, notable por haber perecido en ella don José Martí, Delegado del Partido Revolucionario Cubano y alma del movimiento iniciado el 24 de Febrero. Como hemos dicho, Martí desembarcó con Máximo Gómez en la parte sur de la jurisdicción de Baracoa y desde el instante en que llegó se propuso llevar el fuego de la guerra a Puerto Príncipe, aprovechando para ello la experiencia militar de su compañero, el cabecilla dominicano, que en la anterior campaña había hecho del Camagüey el teatro favorito de sus operaciones. Uno y otro se encontraban cerca de las Ventas de Casanova y, según se ha sabido, Martí, una vez organizada la expedición que al mando de Gómez habría de marchar sobre la provincia de Puerto Príncipe, proponía dirigirse en busca de la costa para embarcar rumbo al extranjero y continuar allí fomentando los intereses de la revolución separatista. En esto, una columna mandada por el coronel Jiménez de Sandoval salió de Palma Soriano para Remanganaguas y se dirigió luego a las Ventas de Casanova. De allí se encaminó hacia el río Contramaestre, apresando en el trayecto a un individuo apellidado Chacón al que ocupó correspondencia
de los rebeldes y también dinero con el cual iba a hacer algunas compras por orden de los jefes insurrectos. Chacón facilitó también varias noticias relativas a la situación de los enemigos y con vista de ellas el coronel Jiménez de Sandoval, el 19 de mayo, dio la orden de marcha llegando hasta la Bija. El escuadrón de Hernán Cortés, guiado por su capitán don Oswaldo Capaz, iba a la vanguardia y acometió a un grupo mandado por el cabecilla Bellito que había salido al paso de la tropa. Enterado de ello el coronel Sandoval avanzó hasta la sabana de Dos Ríos e hizo romperle fuego a la columna. Fue viva la refriega y fatal su resultado para las armas insurrectas, pues al ir el práctico Antonio Oliva en socorro de un corneta el cual estaba rodeado de un grupo numeroso, disparó su rifle sobre un jinete que cayó a tierra, resultando ser José Martí. Continurá…/
Fuente.
1.- Crónicas de la guerra de Cuba. Nicolás Heredia. Academia de Historia de Cuba. Reproducción de la edición de “El Fígaro”, hecha en 1895 y 1896, en dos cuadernos. Págs. 83-85.

La otra versión de Máximo Gómez, sobre la muerte de Martí. (Final)


Al otro día, el 20, mando a mi ayudante Ramón Garriga (¿se acuerdan?, el ayudante de campo de José Martí), con una carta mía al jefe enemigo a indagar si Martí, estaba muerto o vivo con herida grave, o lo que sea. A las 5 de la tarde, Garriga envía noticias esperanzadas de que Martí va herido y bien atendido. El jefe enemigo, coronel Sandoval, deja un papel escrito en manos de la señora Modesta que da a entender que como H.:, de Martí está bien atendido. (H.: símbolo de la Logia masónica), (más tarde Sandoval desmiente que haya sido él quien dejó el papel) El día 21 a las 8 de la mañana, avisos contradictorios de Garriga que no ha podido entrar en Remanganagua, punto a donde entró la columna, pues han estado haciendo fuego–– que Martí es muerto y que separada la cabeza, la reservan (esto nunca ocurrió), y el cuerpo enterrado en el cementerio de aquel poblado. Además, anuncia que se dice por allá que yo quedé mal herido (la versión española dice, “sonó un disparo y se vio al generalísimo Gómez herido en el cuello, caer del caballo que montaba”, y Gómez lo ratifica en la entrevista al New York Herald, en esta versión lo omite) que saldrán mil hombres a atacarnos. Todo eso dice. Se le contesta, que si no le es posible entrar se retire. Avisan de que la columna enemiga se dirige hacia Yaya, 3 leguas de este punto––Las Vueltas. Sale un piquete de caballería al mando del comandante Amador Liens, al encuentro del enemigo, mientras dispongo la marcha del general Masó con su caballería estropeada hacia Bayamo. Dos horas después aviso de que otro enemigo se dirige aquí por distinto punto, mientras mando reconocimientos desfila la caballería y yo me retiro a Sabanilla.
Día 22, acampado, sin novedad y en espera de Garriga, me llega aviso de que se ha encontrado tímido y no se ha atrevido a entrar en Remanganagua, y anda por ahí perdido o extraviado. El día 23, se incorpora este oficial sin haber cumplido su misión, y contando cosas insustanciales.

Fuente.
1.- Diario de campaña del Mayor General Máximo Gómez. La Habana. Ceiba del Agua. 1940. Págs. 336 – 337.

La otra versión de Máximo Gómez, sobre la muerte de José Martí. (Parte I)


La primera versión, tal parece que era de carácter internacional por haberla dado al periódico el Heraldo de Nueva York, ésta debió pensarla para consumo nacional, para los cubanos, así quedó en su Diario de Campaña.
El día 19 de mayo de 1895, a la Vuelta Grande, en donde encuentro al general Bartolo Masó con más de 300 jinetes ––y Martí y mis ayudantes. Pasamos un rato de verdadero entusiasmo. Se arengó a la tropa y Martí habló con verdadero ardor y espíritu guerrero, ignorando que el enemigo venía marchando por mi rastro y que la desgracia preparaba a nosotros y para Martí, la más grande desgracia. Jamás me he visto en lance más comprometido–– pues en la primera arremetida se barrió la vanguardia enemiga, pero enseguida se aflojó, y desde luego el enemigo se hizo firme con un fuego nutridísimo. Cuando supe eso, avancé solo hasta donde pudiera verlo. Esta pérdida sensible del amigo, del compañero y del patriota, la flojera y poco brío de la gente, todo eso abrumó mi espíritu a tal termino, que dejando algunos tiradores sobre un enemigo que ya de seguro no podía derrotar, me retiré con el alma entristecida. ¡Qué guerra esta! Pensaba yo por la noche, que, al lado de un instante de ligero placer, aparece otro de amarguísimo dolor. ¡Ya nos falta el mejor de los compañeros y el alma podemos decir del levantamiento!...
Cuando Martí cayó, me había abandonado y se encontraba solo, con un niño que jamás se había batido, Miguel (sic) de la Guardia. (Se refiere a Ángel de la Guardia que no era tan niño, tenía 20 años). Y esto no obstante que cuando ya íbamos a enfrentarnos con el enemigo, le ordené que se quedase detrás, pero no quiso obedecer mi orden y no pudiendo yo hacer otra cosa, que marchar adelante para arrastrar a la gente, no pude ocuparme más de Martí. A poco me encuentro casi solo, a 50 varas del enemigo por nuestro flanco izquierdo, y dirigiéndome al centro encuentro a Guardia que se retiraba con su caballo herido (el de Martí) y me da la triste noticia de Martí muerto o herido. Continuará…/

Fuente.
1.- Diario de campaña del Mayor General Máximo Gómez. La Habana. Ceiba del Agua. 1940. Págs. 335 - 336.

El efecto Fernandina.

Así eran los titulares de la prensa en aquella época, desde el mismo 12 de enero de 1895 hasta finales de dicho mes. The Sun. “Incautación de Lagonda”. Fernandina, Fla. Ene.13. –– N. BORDEN, el vicecónsul británico en este lugar, quien fletó al Señor Mantell el yate a vapor Lagonda. The New York Time. “El Lagonda sigue detenido”. Se han sustraído de la bahía del vecindario, tres cajas de armas del yate sospechoso. El New York Herald. “En una expedición de filibusteros”. Funcionarios del Departamento del Tesoro al acecho del Lagonda y Amadís. Savannah Morning News. “Fin del miedo al filibustero”. Los funcionarios aún no han encontrado rastros de José Mantell y su amigo Mirandi. The World. “Lagonda fue registrado”. Aduaneros lo abordan en Fernandina y buscan armas. Veinte cajas sospechosas han sido encontradas. The Charleston News & Courier. “Una expedición cubana”. Fernandina se encuentra en estado de conmoción por la llegada de una embarcación sospechosa a ese puerto. The Florida Times Union. Jacksonville, Fla. “El lío de Fernandina”. Últimos acontecimientos en el asunto de la incautación de yates. El Baracoa llega puntualmente. Y es registrado a fondo por los oficiales de aduanas.
Así estaban las cosas entre la prensa de la época. Algunos periódicos mostraron dibujos de Martí, y de cada uno de los barcos involucrados en este hecho. Otros destacaban la cacería de los oficiales del Departamento del Tesoro en la búsqueda de José Mantell, quizás Enrique Loynaz tenía razón de que el primero fuera el seudónimo de Manuel Mantilla, el hijo de Carmen, por la ingeniosa combinación fonética de la palabra mantel con mantilla. O ninguno de los dos seudónimos correspondía a Martí porque el otro Mirandi o Miranda, correspondía al coronel Patricio Corona*, (el que más tarde de un tiro “escapado” mató al patrón de la goleta “Honor” en la que desembarcó bajo el mando de Antonio Maceo y Flor Crombet). Sea uno u otro, el plan fue genialmente concebido. Visto así no da la dimensión de lo que se hizo. Un hombre enfermo, que, con los zapatos desfondados en la nieve, movía miles y miles de dólares en la renta de barcos y en la compra de armas, burlando los cuerpos de inteligencia de dos potencias, prácticamente con dos ayudantes. Que, con pluma y papel mediante un correo ordinario, y su verbo, puso de acuerdo a dos generaciones de cubanos para iniciar la guerra de independencia. El coronel Collazo definía a Martí, como, “la única persona que representaba la Revolución naciente; los demás eran instrumentos que el movía; Benjamín Guerra era la caja; Gonzalo de Quesada era parte de su cerebro y de su corazón; pero en realidad era su discípulo. Martí lo era todo, y ese fue su error, pues por más que se multiplicaba era imposible que lo hiciera todo el solo”. Hasta después del fracaso no dejó de ser un plan genial, porque la inmediatez de la prensa exacerbó el ánimo de un exilio fatigado, que con fervor revolucionario engrosó las filas del Ejército Libertador.
Fuente.
1.- Periódicos de la época.
2.- El Libro Cuba independiente. Enrique Collazo. Habana. 1900. Pág. 52
(*).- El plan de Fernandina y los espías del diablo. Nydia Saravia. Anuario del centro de estudios 5/1982. Pág. 205.

El plan de Fernandina de José Martí.

Y llegó Fernandina. ¿Qué era Fernandina? Un pueblo en el mismo límite entre los estados de Georgia y el de la Florida, en el litoral este de los Estados Unidos, su nombre honraba al rey Fernando VII. El plan de José Martí, desde octubre de 1894 hasta el día 12 de enero de 1895, debió su nombre a este puerto donde se habían fletado los dos veloces yates Lagonda y Amadís a N. B. Borden, vicecónsul inglés y español, comerciante y embarcador de maderas.
Tres expediciones para comenzar la guerra de independencia, tres barcos, el vapor Lagonda, yate, propiedad del reverendo William L. Moore, de Nueva York, con aparejo de goleta, casco de madera, 139 pies de eslora, y 120 toneladas de desplazamiento, y era mandado por el capitán Griffing, en el que zarparían hacia Cuba Antonio Maceo y Flor Crombet. El vapor Amadís —yate, propiedad de George H. Kimball, de Cleveland, Ohio, construido en 1893 de 100 pies de eslora, 85 toneladas de desplazamiento, 11 nudos de velocidad, y que estaba bajo el mando del capitán David Weed, el que ocuparían los mayores generales Carlos Roloff y Serafín Sánchez. Y el vapor de carga Baracoa propiedad de Harloff y Boe, de Bergen, con casco de hierro, 380 toneladas de desplazamiento y bandera noruega, dedicado al transporte de frutas y bajo el mando del capitán Salmón Clauser, en el que viajarían Martí, Gómez, el coronel Mayía Rodríguez y el comandante Enrique Collazo. Un Mr. D. E. Mantell, el seudónimo de Martí en esos momentos, (Loynaz dice que era el de Manuel Mantilla*), quien lo organizara y lo dirigiera todo. Una indiscreción del coronel Fernando López de Queralta. Un espía (Lico) Manuel Cardet Grave de Peralta, teniente del Cuerpo de Guerrillas en el poblado de Jamaica, en Guantánamo, por quienes se perderían unos 300 rifles Winchester, 300 fusiles Remington de repetición, 100 revólveres Colt, municiones, centenares de machetes Collins, cantinas, cinturones, hules, frazadas y gorras. El 12 enero de 1895, el puerto de Fernandina era un hervidero de agentes federales, de policías, y espías. El dinero ahorrado con grandes sacrificios por los obreros tabaqueros del Cayo, Tampa, Ocala, Nueva York, Filadelfia, etcétera, se había ido a bolina. El caso de Fernandina era considerado un delito federal. En la casa del doctor Ramón L. Miranda vivió Martí escondido la mayor parte del tiempo hasta el 30 de enero de 1895, su salida para Haití, pues evitaba la vigilancia y persecución de los espías y de la policía al servicio de España y de los Estados Unidos. Martí y Gonzalo de Quesada ocuparon un carruaje cerrado que, situado en la acera de la casa, les esperaba, y con las debidas precauciones no se detuvieron en ningún lado y ambos se dirigieron al muelle donde estaba atracado el vapor Athos, de la línea Atlas, hacia Cabo Haitiano, a fin de reunirse con el general Máximo Gómez. El fracaso del Plan de Fernandina lo dejó sin otra opción.
Fuente:
1.- El plan de Fernandina y los espías del diablo. Nydia Saravia. Anuario del centro de estudios 5/1982.
2.- El Libro Cuba independiente. Por Enrique Collazo. Habana. 1900.
(*) Memorias de la guerra. Enrique Loynaz del Castillo. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana 1989. (Manuel Mantilla era el hijo de Carmen, hermano de la hija de José Martí, quien tuvo una participación destacada en dicho plan).

El intento de asesinato a José Martí. (Parte I)

Dos cubanos, uno blanco y el otro negro, autores materiales del atentado por envenenamiento a José Martí, quien los había acogido como ayudantes personales ante la insistencia de ellos. Sucedió el 16 de diciembre de 1892, cuando regresaba a Tampa junto a José Dolores Poyo, después de efectuar algunos trabajos con los clubes patrióticos. Martí estaba apercibido porque, “un español llano, amante de la justicia y de la libertad, confidencialmente informó a los patriotas cubanos que el gobierno de Madrid daba una suma para que lo asesinaran” (1).

Más tarde cuando Enrique Collazo visitaría a Martí en los momentos del fracasado Plan de Fernandina, lo describiría así, “vivía errante, sin casa, sin baúl y sin ropa; dormía en el hotel mas cercano del punto donde lo cogía el sueño; comía donde fuera mejor y más barato; ordenaba una comida como nadie; comía poco ocasionada; días enteros se pasaba con vino Mariani” (2). Y fue este tipo de vino el que contenía el veneno, y esos individuos los que le insistieron lo tomara, mientras comía en Tampa. En el primer y único sorbo, Martí, “escupió el trago, fue atendido de inmediato por el médico cubano Miguel Barbarrosa, que lo hizo vomitar para limpiar el estómago. Las secuelas de la porción de ácido finalmente ingerido le harían daño por meses. El intento de asesinato fue seguramente pagado por intereses integristas. Para esa fecha, las actividades de Martí eran estrechamente vigiladas por la Inteligencia militar española, y por compañías (privadas) como Pinkerton National Detective Agency y Davies Detective Agency. Pueden leerse hoy reportes de gastos en detectives de la Pinkerton que consignan, por ejemplo, los del agente «E.S.»: «Una botella de vino para la cena, para Martí, Mantilla y para mí, en busca de información: 0,75 ctvs.»”(3).
Del hombre blanco no se sabe nada, “el segundo era Valentín Castro Córdova, matancero, de 24 años de edad. Dos días después del fallido intento, Castro se reunió con Martí. Si bien amigos del líder lo hubieran linchado, Martí habló unas horas con el joven. La memoria oral cuenta que, tras escucharlo, Castro salió llorando“(4).
Lo insólito es que Martí, meses más tarde, se lo explica en dos cartas a Serafín Sánchez, y que el susodicho Valentín Castro Córdoba, acompañara a Serafín el 7 de julio de 1895 al salir de Pine Key, Florida, en una expedición donde el general viajaba como segundo jefe en el vapor James Woodall, junto al también general Carlos Roloff, jefe de los ciento y tantos hombres que el día 24 de julio del mismo año, desembarcaría por la playa de Tayabacoa, límite entre las jurisdicciones de Trinidad y Sancti Spíritus. Según investigaciones Castro Córdoba alcanzó los grados de comandante mambí. Continuará…/
Fuente:
1.- Revista Bohemia. Año 44. No. 10. La Habana, 9 de marzo de 1952.
2.- Cuba independiente. Enrique Collazo. Habana. 1900. Págs. 51 y 52.
3.- José Martí, hierro y fiebre. El estornudo. Por Julio Cesar Guanche. Enero 28 del 2020.
4.- José Martí, hierro y fiebre. El estornudo. Por Julio Cesar Guanche. Enero 28 del 2020.

viernes, 13 de mayo de 2022

Otra versión cubana sobre la muerte de José Martí. Parte IV

Cruzado el Contramaestre por aquel lugar, el camino que había que seguir para llegar al sao de Dos Ríos entraba muy angosto, por una finca llamada Casa de Pacheco, entre un monte firme y una alambrada a nuestra izquierda, y altos y tipos maniguazos con algunos árboles a la derecha. Por allí siguieron galopando los jinetes del centro de nuestra columna, con el General en Jefe al frente. Tropezaron con una guardia enemiga dentro de unos matorrales y la aniquilaron en un momento; pero al desembocar en el espacio limpio que se extendía delante de la casa de vivienda de Pacheco, se encontraron con toda la columna española, ya prevenida por los disparos hechos por su guardia avanzada. El orden de batalla de los españoles era el escalonamiento por compañías, estando el primer escalón apoyado por su izquierda en la margen del río, y los demás, reforzándose uno a otro en línea oblicua, prolongaban el frente a la derecha.
Recibidos nuestros jinetes con vivísimo fuego de fusilería, fueron contenidos dentro de las maniguas, donde algunos echaron pie a tierra para combatir como dragones. Parece, que fue este el momento en que Martí, acompañado de Ángel de la Guardia, se adelantó fuera de los abrigos que ofrecían los matorrales hasta aproximarse a la casa de Pacheco, o hasta llegar a ella tal vez, cayendo mortalmente herido de un balazo, y resultando también herido el caballo que montaba Ángel de la Guardia.
Una vez que hubimos cruzado el Contramaestre, el general Masó me ordenó permanecer en la orilla para que procurara acelerar la marcha de las fuerzas quedadas del otro lado. Obedecí de mal talante dicha orden, porque, impaciente como me encontraba por recibir mi bautismo de fuego, se me figuraba que si no marchaba de los primeros no iba a tener oportunidad de entrar en aquella ocasión en combate. Por otra parte, la medida resultaba nula porque, careciendo aún de jerarquía militar alguna, no tenia yo autoridad para mandar a nadie, y porque de lo que había necesidad era que en la opuesta orilla hubiera quien ordenase las gentes de modo que entraran poco a poco en el río, y no todas a la vez, como querían hacerlo, arremolinándose en el estrecho vado. No obstante, trataba de llenar mi cometido voceando constantemente.
En esto oí los primeros disparos y, sin poder contenerme, piqué el caballo y, acompañado por otro jinete que acababa de juntárseme, penetré a riendas sueltas en el enmaniguado polígono. Mas en el primer instante no acertamos mi compañero y yo a tomar exactamente la misma dirección que habían seguido los demás, sino que, costeando el monte y la alambrada, y por dentro de los maniguazos que nos impedían la vista y dificultaban el paso a nuestras cabalgaduras, fuimos a dar contra los escalones centrales de la columna enemiga, y un enjambre de proyectiles nos acogió con siniestro silbido. Retrocedimos algunos pasos, y desde la manigua mi compañero se puso a hacer fuego con un revólver Lefaucheux. Continuará…/
Fuente:
Mis primeros treinta años. General Manuel Piedra Martel (coronel del Ejército Libertador) Ayudante de Campo de Antonio Maceo. La Habana. 1943
Pág. 152

viernes, 22 de abril de 2022

Otra versión cubana sobre la muerte de José Martí. Parte II


La mísera bujía (vela), desde el ángulo en que ardía, le enviaba oblicuamente su mortecina luz, que, proyectando su silueta hacia el lado opuesto, la recortaba en la pared, dándole la apariencia de una figura cinemática.
Confieso que aquella extremada movilidad me produjo desazón y desencanto; que me impresionó desfavorablemente respecto al carácter de Martí, sospechando—perdóneseme el pecado de tal sospecha—que tanta agitación era estudiado cálculo y teatralidad. Pero este juicio, formado sin antecedentes y a prima facie, fue pronto y cabalmente rectificado, y pocas horas después me hallaba convertido en uno de los más devotos y entusiastas admiradores de aquel hombre excepcional.
Momentos después de haber acampado nosotros allí llego también el general Máximo Gómez, quien no había encontrado al enemigo.
Máximo Gómez, general en jefe del Ejército Libertador en la nueva guerra que comenzaba, había ocupado en la anterior los más elevados puestos de la milicia cubana, debido a su pericia y valentía, y librando las más grandes y gloriosas batallas de aquella contienda. Militar de experiencia y de genio, fue el primero en comprender el método de guerra que debíamos emplear, dadas nuestras condiciones y recursos; y fue el precursor de aquella táctica incontrarrestable de los cubanos, en la que se aunaban, según las circunstancias, la audacia de Aníbal y la prudencia de Fabio.
El general Gómez había desembarcado en Cuba por Sabana la Mar (Baracoa) el 11 de abril de 1895, junto con Martí y cuatro compañeros más, entre ellos los generales Ángel Guerra y Paquito Borrero. Representaba el "Generalísimo", en aquella época, de 58 a 60 años de edad. Era, en relación con los hombres nacidos en las Antillas, de estatura sobre mediana y de recia constitución. Su cuerpo, delgado, de carnes enjutas, nervudo y ágil, dijérase formado de filásticas de acero. Sus facciones eran pronunciadas y enérgicas. La frente, en armonía con el volumen de la cabeza y del tórax, era ancha, y la sombreaban algunos pliegues horizontales. Un espeso bigote le cubría los labios, y una tupida barba, cortada en punta, le ocultaba el mentón. Sus ojos eran pequeños, pero vivos y luminosos, de penetrante, de acerado mirar. El timbre de su voz era claro y agradable, pero hablaba siempre y en toda circunstancia con acento breve y autoritario, como una anticipada negación del derecho a la réplica. Era muy celoso de la disciplina, virtud militar ésta que, aunque él mismo
no siempre practicaba, no se le habría podido regatear la facultad de exigirla en los demás si, poco ponderado de carácter, propenso a la irascibilidad, como era, no hubiese interpretado con frecuencia a su capricho los deberes de la subordinación y, juzgando sin ecuanimidad las contravenciones a la misma, impuesto castigos y correcciones arbitrarios, tales como dar de planazos y meter en el cepo a oficiales y soldados sin discriminación, procedimientos que eran atentatorios a la dignidad de los primeros y en general de todo el ejército. Continuará…/

Fuente:
Mis primeros treinta años. General Manuel Piedra Martel (coronel del Ejercito Libertador) Ayudante de Campo de Antonio Maceo. La Habana. 1943
Págs. 147 y 148.

Otra versión cubana sobre la muerte de José Martí. Parte I


Les aseguro que no muerde, aunque este libro haya sido uno de los más consultados, también es uno de los menos citados por un sin fin de historiadores cubanos.
El día 18, ya oscurecido, llegamos a La Bija, donde encontramos a Martí. El Maestro se encontraba solo, custodiado por unos cuantos hombres como escolta. El general Gómez se había separado aquella misma mañana con el resto de las fuerzas—en total cuarenta individuos—, con el propósito de hostilizar a una columna española que, según confidencias, debía pasar por Ventas de Casanova, conduciendo un convoy de aprovisionamiento de Palma Soriano a Jiguaní. La Bija era un sitio de labor que, por carecer de pastos, no ofrecía condiciones para que en él pudiera acampar una fuerza de caballería relativamente numerosa como era la nuestra. En tal virtud, en las primeras horas de la siguiente mañana nos trasladamos a un potrero próximo, llamado Vuelta Grande.
No fue sino hasta aquella mañana que, no habiendo tenido antes ocasión de acercármele y verle a plena luz, pude yo examinar la fisonomía de Martí. La última noche había sido oscura y el bohío aquel de La Bija sólo estaba alumbrado por la llama de una vela de cera que, fijada en un rincón del mismo, dejaba en confundible penumbra a todos los que allí nos cobijábamos. Por otra parte, Martí y Bartolomé Masó, apenas reunidos se habían apartado un tanto del resto del grupo, y, acomodados en sendos taburetes de cuero, hablaban entre si.
A la distancia a que los demás nos encontrábamos de ambos personajes, sus palabras se hacían ininteligibles y únicamente percibíamos el timbre de la voz de Martí, y en ocasiones también estos tres monosílabos que parecía tener el hábito de emplear al final de cada frase, como en demanda de aprobación de la misma, o a guisa de muletilla: "Si, ¡eh!, ¿no?; si, ¡eh!, ¿no?"
Martí hablaba mucho y de prisa, como quien necesita expresar muchas ideas en poco tiempo. Y no se estaba quieto un segundo. Tan pronto se ponía de pie como se sentaba, unas veces de cara a Masó, otras dándole su costado derecho, otras el izquierdo; ya acercaba el taburete, ya lo retiraba, y a ratos lo volvía con el espaldar hacia su interlocutor y se ponía a horcajadas frente a él. Continuará…/

Fuente:
Mis primeros treinta años. General Manuel Piedra Martel (coronel del Ejercito Libertador) Ayudante de Campo de Antonio Maceo. La Habana. 1943
Págs. 146 y 147.

lunes, 18 de abril de 2022

La muerte de José Martí, pintada por los españoles. (Parte V)


El cadáver de Martí presentaba cinco heridas de bala, una en el pecho, otra en la región anterior del cuello y las restantes en las extremidades inferiores. Del reconocimiento facultativo practicado, resultó que las dos primeras eran mortales por necesidad.
Al llegar a La Habana la noticia del combate de Dos Ríos y de la muerte de José Martí jefe civil de los separatistas, la noticia con la celeridad del rayo se extendió inmediatamente por los cuatro ámbitos de la capital. “El Comandante General de Santiago de Cuba, General de División don Juan Salcedo y Mantilla de los Ríos, envió al doctor Pablo Aureliano de Valencia Forns, médico forense de Santiago de Cuba, natural de La Habana, de 23 años de edad, graduado en España y especializado en práctica forense, que constituía en aquella época todo el alcance de la Medicina Legal. Sus propósitos eran establecer la identidad personal y preparar el cadáver mediante embalsamamiento para su traslado a la Ciudad de Santiago de Cuba.
El médico señor Pablo Aureliano de Valencia Forns, cumpliendo la orden del general Salcedo, salió de la Habana a las once de la noche del día 21, acompañado de un práctico, que conducía las substancias e instrumentos necesarios para el embalsamamiento del cadáver de Martí.
En la mañana del siguiente día 22, cerca del poblado de Palma Soriano, se encontró el doctor Valencia con la columna del coronel señor Sandoval, y manifestándole la orden que llevaba, siguieron la marcha hacia Ramón Yaguas, donde se procedió a la exhumación del cadáver de Martí y a su inmediato embalsamamiento.
El doctor Valencia y Forns dispuso de la documentación sobre rasgos fisonómicos particulares suministrados por personas que habían conocido a Martí y le habían tratado íntimamente, señalando elementos específicos y característicos de su aparato dental, así:
[...] Pelo rizado de color castaño oscuro, con una calvicie en la parte más alta de la cabeza, tiene grandes entradas hacia las sienes, que ponen de relieve una frente ancha y despejada, no lleva barba, sino bigote muy fino, poco poblado, de color más claro que el pelo, ojos claros [...] buena dentadura, sólo le faltaba el segundo incisivo de la mandíbula superior del lado derecho y los dientes en su mayor parte, eran puntiagudos.
El doctor Valencia concluye su dictamen pericial en Santiago de Cuba, el 26 de mayo de 1895, exponiendo:
• Que entre el individuo muerto en el encuentro que con los insurrectos han tenido nuestras tropas el día 19 del que cursa y cuyo cadáver se encuentra ante nuestra vista y datos y antecedentes suministrados respecto a la persona de don José Martí, hay completa conformidad.
• Que en cuanto a los caracteres físicos y condiciones orgánicas existen igualmente completo acuerdo, por lo que podemos asegurar que el cadáver expuesto a nuestros ojos es el titulado presidente de la República (1).”
A poco de emprender la marcha el fúnebre convoy, se presentó ante la columna una partida de rebeldes, mandada por el cabecilla Jesús “Rabí” Sablón Moreno, y comenzó a hostilizarla, siguiéndole en su marcha hasta las inmediaciones de San Luis, sin cesar de disparar contra los soldados. Las tropas, que habían contestado, aunque sin trabar combate, a los disparos del enemigo, recibieron orden de atacarles, y entonces se entabló una reñida acción en que nuestros valientes soldados mostraron una vez más su reconocido valor y arrojo. En la refriega lograron hacer prisioneros a nueve separatistas y causaron nueve muertos y numerosos heridos a la partida. De la columna resultó herido en el cuello el teniente don José de La Torre y Morales, natural de Cuba, y bravo oficial que se distinguió mucho por su valor y arrojo en la campaña de Melilla. Continuará…/

Fuente:
1.- Reseña histórica: identificación de los restos mortales de José Martí, mediante el aparato dental. Antonio Rafael Cobo Abreu, Jorge González Pérez, Yanin Cobo Montañés.
https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_serial...
2.- Cuba española. Reseña histórica de la insurrección cubana en 1895. Emilio Revertér Delmás. Barcelona. 1896. Págs. 332 - 334.
3.- Las fotos del teniente Jorge de la Torre y del capitán Enrique Satué, son tomadas de la revista Bohemia del 15 de mayo de 1955.

miércoles, 6 de abril de 2022

La muerte de José Martí, pintada por los españoles. (Parte III)

En una revista Bohemia (desconozco la fecha), aparece el artículo “Fue un cubano el que mató a José Martí en Dos Ríos” de Julio Cesar Fernández, que describe lo siguiente: En la Feria Permanente del Libro de la calle Claudio Moyano, en Madrid, encontramos dos libros que, aunque escritos por españoles, se refieren total y minuciosamente a la guerra de Cuba y bien puede decirse que pertenecen a esa bibliografía cubana cada vez más agotada y sin embargo abundante de datos y aportes históricos al conocimiento de nuestra gesta de Independencia. “Cuba Española”, Reseña histórica de la Insurrección cubana de 1895, por Emilio Revertér y Delmás, profusamente ilustrada y con estilo propio de un corresponsal de guerra como era Revertér investido, desde luego, de la imprescindible insolencia a que se sentía obligado un español de entonces, para calificar y denominar a nuestros patriotas. Este libro es sumamente raro y poco conocido en nuestras bibliotecas. Ni aún lo tiene la Sociedad de Amigos del País, tan rica en ejemplares de libros cubanos. Claro está que no lo conoce la escrupulosa bibliografía de Trelles, pero es un libro sumamente escaso. En él se describe la Acción de Dos Ríos y todo lo relacionado con la muerte de Martí, con una profusión de datos y minuciosidades como solo podía hacerse en aquellos inmediatos momentos al suceso y como no alcanzan a hacerlo las muchas biografías del Maestro que pasan por alto los detalles de su muerte.
Después de estas palabras sobre el libro que utilizamos, continuamos mostrando los pasajes pocos conocidos sobre la muerte del Maestro, manteniendo las insolencias del autor, pero eliminando adjetivos para mantener el ritmo de la narración, y las arengas que nada aportan a su contenido.
“El muro de carne humana que se había formado alrededor del cuerpo de Máximo Gómez resistió con tenacidad, digna de mejor causa, el brioso empuje de nuestras bayonetas que se hundían en los pechos de los filibusteros, sin lograr abrir brecha en sus apretadas filas, pues al caer uno era al momento sustituido y cubierto el hueco que dejara por otro y otros”.
“Al fin, lograron los rebeldes colocar a su general sobre un caballo y llevárselo precipitadamente. Más, no pudieron hacer lo mismo con el cadáver de su jefe civil, del que se apoderaron al cabo nuestros soldados, después de sostener una sangrienta y épica lucha. La sangre borbotaba a raudales de los heridos pechos, y el machete cercenaba cabezas y brazos: la furia era inmensa. Era horripilante y conmovedor el aspecto ensangrentado del campo de batalla”.
“Al fin, un último esfuerzo de nuestras tropas y la fuga del generalísimo, inició en sus filas la retirada, y no pudiendo resistir por mas tiempo el empuje de nuestras bayonetas, emprendió precipitada huida y se declaró en completa dispersión. Dueños del campo nuestras tropas, se replegaron y se dedicaron a la triste tarea de recoger y curar a los heridos y dar sepultura a los muertos, poniendo en sitio seguro el cadáver de Martí, como valioso trofeo de la victoria obtenida. Terminada tan penosa faena, se distribuyó un ligero rancho*. Llevaban ya ¡doce horas de ayuno! y el hambre y la fatiga los tenía rendidos. Veintiséis fueron los cadáveres recogidos y enterrados en el lugar de la refriega”. Continuará…/
*Rancho: Comida que se hace para muchos en común.
Fuente:
1. Cuba española. Reseña histórica de la insurrección cubana en 1895. Emilio Revertér Delmás. Barcelona. 1896. Págs. 328 y 329.

La muerte de José Martí, pintada por los españoles. (Parte II)

… la herida en el cuello, un pequeño detalle que Máximo Gómez ocultaba con un pañuelo en diferentes fotografías, y que el periodista norteamericano Grover Flint lo pintara en varios bocetos, legitima la narración del español Emilio Revertér Delmás, donde grafica la presencia del generalísimo intentando rescatar el cuerpo de José Martí, y que la prensa oficialista erróneamente replica una y otra vez, lo de la herida al cruzar el general Gómez por un sistema de cercas de la Trocha militar de Júcaro a Morón, el 30 de octubre de 1895 pero, ¿no resulta extraño que seis meses antes, ya se hablaba de la herida en el cuello?”.
El libro publicado en 1896, un año después de la caída de José Martí en Boca de Dos Ríos, antes de ideologizarse el Apóstol, relata de forma sencilla los hechos. Si los españoles reconocieron a Martí que era prácticamente desconocido, seguros estaban, en reconocer a Máximo Gómez fichado por el gobierno español desde mucho antes de comenzar la guerra del 68.
“En medio de la refriega y entre los filibusteros, se destacaba un hombre joven, moreno y extremadamente nervioso, y otro viejo, alto con bigote cano y vestido de negro. Eran los dos jefes de la insurrección cubana: José Martí y Máximo Gómez. El primero, jinete en un magnifico caballo y su diestra armada con un excelente revólver Smith con puño de nácar, corría de un lado para otro arengando a los suyos”. (Significa que Martí no estaba solamente con Ángel de la Guardia).
“A su lado se veía al generalísimo de los filibusteros dictando también disposiciones y dando órdenes. Llevado del ardor del combate o arrastrado quizás por su fogosa cabalgadura, llegó un momento en que el titulado presidente de la república cubana, se puso a tiro del rifle con que el práctico de la columna don Antonio Oliva (cubano) se defendía como un valiente de los ataques del enemigo. Al distinguirle, apuntó cuidadosamente al pecho y disparó con tan certera precisión, que el proyectil fue a herirle en mitad del pecho. El famoso agitador separatista, abrió los brazos, soltó el revólver y cayó del caballo al suelo, inerte y sin vida. Los rebeldes se arremolinaron en derredor del cadáver de Martí para protegerle con sus cuerpos”.
“Nuestras tropas intentaron apoderarse de él, atacando con temerario arrojo al numeroso grupo que lo defendía, pero el enemigo había formado un murallón de carne humana y un círculo de hierro que lo protegía”.
“Máximo Gómez era uno de los que con mayor ahínco lo defendía del tenaz empeño de nuestros soldados. La lucha se entabló cuerpo a cuerpo y todo el interés de los combatientes se había concentrado y había quedado reducido a un mismo deseo: el de retirar el cadáver de su jefe civil, por parte de los separatistas, y el de apoderarse de su cuerpo, por parte de nuestras tropas”.
“Hubo un momento en que los nuestros llegaron junto al mismo cadáver. Uno de nuestros valientes soldados iba ya a hacer presa en él, cuando un machetazo del generalísimo que no se separaba del cadáver ni lo había abandonado un solo momento, le cercenó la mano”.
“Sonó un disparo y se vio al generalísimo Gómez herido en el cuello, caer del caballo que montaba. La confusión fue entonces espantosa en las filas enemigas. Todos los insurrectos se reconcentraron hacia el punto donde había caído su jefe herido, para defenderlo y librarle de caer en poder de nuestras tropas”. Continuará…/
Fuente:
1. Reseña histórica de la insurrección cubana en 1895. Emilio Revertér Delmás. Barcelona. 1896. Págs. 326, 327 y 328.

viernes, 1 de abril de 2022

La muerte de José Martí. (Parte I)

“Si usted u otro corresponsal americano se atreve a venir a mi campamento para escribir la verdad sobre nuestra situación, lo fusilo. ¡Caramba!” ––Sentenció Máximo Gómez a Bronson Rea corresponsal del New York Herald, como aparece en una traducción del inglés al español del libro del periodista americano en 1898, (1) y que muchos años más tarde, en 1953 la revista Bohemia reprodujera de tal manera: “…Si usted o cualquier corresponsal americano osa entrar en mi campamento para hablar mal de nosotros, lo mando a matar” (2). Por supuesto, me quedo con la primera versión, porque Gómez durante la guerra y después de la misma, ocultó muchos aspectos de su vida y de su carrera militar, fundamentalmente la crueldad de sus métodos, denunciados por ese periodista.
Es difícil creer que Gómez, formado como oficial del ejército español en la Academia Militar de Zaragoza en España, (3) que comandó una columna española en Santo Domingo, que llegó a Cuba, no como “internacionalista” sino derrotado como un oficial de caballería, capitán del ejército español, y que luego por méritos propios alcanzaría el mayor grado militar del ejército cubano, cometiera varios “errores tácticos” en el enfrentamiento en Dos Ríos y la prensa cubana, publicara en todos los medios habidos y por haber distintas versiones, haciendo mucho hincapié en estrategias, en la humareda de los fusiles, en el herbazal, en la disparidad de “números” de cada bando, logrando al final, más que aclarar, confundir y extender el velo del misterio más allá de la muerte en combate de José Martí.
¿Qué han tratado de ocultar? porque una cosa es que Martí resultara una “carga”, y hasta un “estorbo”, como una vez pasó con Céspedes, Vicente García, y otros, como Gobierno, en los planes de Gómez, y otra cosa sería que Martí al “negarse” abandonar los campos de Cuba, Gómez intentara quitárselo de “arriba” provocando el escenario “fortuito” para su muerte. Y peor aún cuando el generalísimo desde Ciego de Najaza, le enviara aquella carta tan inmisericorde, llena de resentimiento arraigado y tenaz a Tomás Estrada Palma, el 22 de agosto a solo tres meses de la muerte del Apóstol ocurrida el 19 de mayo del mismo año 1895.
“Lo que hizo Martí es nada, lo que usted tiene que hacer ahora es lo gordo (…) Martí, aunque no es tiempo de juzgar, empezó a torcerse y fracasar desde La Fernandina hasta caer en Boca de Dos Ríos (…) donde pereció sin beneficio para la patria y sin gloria para él”. Pero, una herida… Continuará…/

Fuente.
1.- Entre los rebeldes. La verdad de la guerra. Revelaciones de un periodista yankee. Traducción del inglés. Madrid. 1898.
2.- Revista Bohemia, 27 de diciembre de 1953.
3.- Tone, John Lawrence (2006). War and Genocide in Cuba, 1895-1898. Univ of North Carolina Press. p. 61.

La pobreza de Leonor Pérez Cabrera, la madre de José Martí. (Parte X)

Y tuvo el Gobierno norteamericano, en su segunda intervención, que encargarse nuevamente de doña Leonor Pérez, y sus funerales el día 19 de junio de 1907, para que la prensa oficialista marxista actual, adoctrinadora y manipuladora volviera a arremeter en contra, esta vez del gobernador Charles Magoon, al tratar de insincera la nota necrológica, en la que dispuso guardar duelo oficial y fuera sepultada a cuenta del Honorable Ayuntamiento habanero, y calificara de pomposo el sepelio que contrastó “con la miseria en que ella había vivido durante sus últimos años”. (1)
Si el funeral hubiera sido sencillo, entonces estuviéramos leyendo en estos momentos, “un sepelio miserable al igual que su empobrecida vida durante sus últimos años”.
El Gobierno Interventor norteamericano hizo más por la madre de José Martí, que la misma República, que los patriotas revolucionarios encabezados por Máximo Gómez.
Pomposo resultó el sepelio del “generalísimo” en 1905, donde el gobierno de la República dispuso de 15 mil dólares para sus funerales, donde las corporaciones, las sociedades y organismos, el Gobierno en pleno, los cuerpos colegisladores, los elementos revolucionarios, gastaron más de 30 mil dólares en coronas, donde el Secretario de Hacienda, el general mambí Juan Rius Rivera, visitara la residencia del general Máximo Gómez, haciéndole entrega a su hijo Urbano de un cheque de 100 mil dólares americanos, cantidad votada por el Congreso a favor del caudillo revolucionario. (2)
Pomposo era “el sarcófago de terciopelo negro de Máximo Gómez elegido a imagen y semejanza al utilizado para el cadáver del presidente norteamericano Willliam McKinley” (3), mientras en un lugar remoto de la provincia oriental, en un nicho rústico marcado con el número 334 reposaban casi olvidados los restos de José Martí, hasta que el mismo Gobierno Interventor norteamericano por disposición sanitaria ordenara la demolición de los antiguos nichos y erigiera un templete donde honrosamente descansarían los restos del Apóstol, y que fuera inaugurado el 24 de febrero de 1907, casi cuatro meses antes del fallecimiento de su santa madre doña Leonor Pérez Cabrera, ocurrido aproximadamente a las 5.30 pm del 19 de junio del mismo año. Continuará…/

Fuente:
1.- Centro de Estudios Martianos. La Habana.
2.- Diario de la Marina. Edición de la tarde del sábado 17 de junio de 1905.
3.- Diario de la Marina. Edición de la mañana del miércoles 21 de junio de 1905.

La pobreza de Leonor Pérez Cabrera, la madre de José Martí. (Parte IX

Y llegamos al 24 de febrero de 1905, el día de la inauguración del monumento a José Martí en el Parque Central de La Habana, erigido por suscripción popular, donde Máximo Gómez al usar de la palabra recordó a la concurrencia “que hoy hace 9 años, 9 meses y cinco días había muerto Martí”, poniendo de manifiesto las circunstancias que adornaron su carácter. Fue muy aplaudido. (1)
Más que adornar el carácter del Apóstol, mejor hubiera sido que Gómez en ese lapso de tiempo de casi 10 años, hubiera visitado el lugar de Dos Ríos, y tan siquiera se preocupara dónde estaba enterrado Martí, pero nada de eso ocurrió. ¿Cuántas dudas e inquietudes se hubieran esclarecido? ¿por qué no lo hizo? ¿Eran tan amigos como nos lo han hecho creer?
En ese tiempo Gómez pudo viajar a Santo Domingo, a los Estados Unidos, recorrer a Cuba en campaña para la elección de Estrada Palma, pero ni siquiera, este día de la inauguración, la prensa resaltó algún acercamiento de Gómez hacia la madre de Martí, la que se hallaba en la tarima a la derecha de la estatua de su hijo, además de las señoras Ana de Quesada viuda de Céspedes, Amalia Simoni viuda de Agramonte, Carmen Zayas Bazán viuda de Martí, y Juana de Varona, hermana del que fuera general del Ejército Libertador Bernabé Varona (Bembeta) quien entregara al arquitecto Benito Lagueruela un clavo de oro con la siguiente inscripción: "La hermana de Bembeta", para que fuese colocado en el monumento. Este clavo fue arrancado por manos sacrílegas, en el año 1941. Y el 24 de mayo de 1949, le fue incrustado otro clavo de oro. (2)
Además del presidente de la república don Tomás Estrada Palma estaba su gabinete y muchas otras personalidades, desde que el acto comenzó a las nueve de la mañana con una concentración de más de 10 mil habaneros.
Don Tomás Estrada Palma, al despedirse de la señora madre de Martí, ésta le entregó una exposición solicitando indulto para el señor Abelardo Torres, periodista de Consolación del Sur, condenado en causa por disparo de arma de fuego.
Ninguna ayuda pidió para mitigar su “pobreza” sino como lo hizo su hijo luchando por el bienestar de los demás. Cuatro meses después el 17 de junio del mismo año, moriría el general Máximo Gómez. Continuará…/
Fuente:
1.- Diario de la Marina. Edición de la tarde del 24 de febrero de 1905. Pág. 3
2.- Veinte años de actividades del Historiador de la ciudad de La Habana. Emilio Roig de Leuchsenring. Volumen IV (1935-1955). Año 1955. Págs. 14 y 15

Etiquetas

[amame como soy (1) 13 de marzo (5) 15n (1) 19 de mayo (1) 2506 (3) 26 (9) 26 de julio (31) 26 de julio. (1) 500 años (7) abakuá (8) Abel (3) Abel Prieto (1) abogado (1) aborigen (24) academia (1) Acapulco. (3) achantarse (2) acto (3) acto de repudio (2) actor (1) actriz (1) acuerdo (1) aerea (1) aereas (1) aerolínea (2) aerolineas (2) aerolíneas (1) aeropuerto (11) aeropuertos (1) África (2) Äfrica (5) africano (21) afroamericano (2) agencia (2) agua (3) aguacero (1) águila. Partido Democrático Cubano (1) águila. Partido Democrático Cubano. (1) Agustín (1) Aimée Nuviola (1) aire (4) ajedrez (1) alcantara (1) Aldo (1) Alex (20) Alex. (1) alexander (5) Alexander Otaola (3) alexis valdes (1) Alicia (1) alicia alonso (1) Allende (1) Almeida (2) almendrnes (1) alojamiento (31) alojamiento. (1) Alonso (1) alquiler (5) alvarez guedes (2) alzados (1) amateur (2) amaury (2) amaury pérez (1) america (3) América (22) America Tv (2) América. (6) americana (2) americano (1) AMLO (1) amor (1) Ana (1) andaluz (8) Andrea (1) Andy (1) andy garcía (2) anexió (1) Anexión (5) Angel (1) áNGEL (1) Angel de la Guardia (1) anglada (3) Angola (1) aniversario (3) ANLO (2) Antonio (1) Antonio Maceo (6) antorcha (1) antorchas (1) antunez (1) Anyaca (2) AÑO (4) apagones (2) apertura (2) aplausos (1) apostol (1) Apóstol (2) apstol (1) argentina (3) argentino (1) argentinos (2) Ariel (4) arma (8) Armando (1) arquitecto (1) arroz (6) arte (1) Artemisa (1) artista (2) arzobispo (1) asalto (5) asamblea (7) Asere (2) asesino (1) asilo (1) Asturia (1) ataque (3) atentado (1) auto (6) autor (2) autos (6) avenida 23 (1) avestruz (5) avión (6) Avispa (2) ayuda (3) azucar (1) babalú ayé (4) Bahamas (7) bahía (2) Baiden (2) bailando (2) bailarina (1) bajanda (1) balsero (1) balseros (3) banco (1) bandera (18) bandera cubana (7) Banes (3) bar (1) baracoa (1) Barbados (1) barbero (2) Barcelona (1) barrio (6) batea (4) batey (2) Batista (20) Bautismo (1) Bayamo (2) beatles (1) beisbol (5) Bell (1) benedeti (1) Bengno (1) Benigno (1) benito (1) Bernie (1) Bernis Sanders (1) Berta soler (1) beyli (1) Biblioteca (1) Biden (2) Billete (1) biólogo (1) biscet (1) Blanco (2) bloque. Trump (2) bloqueo (23) Boby (2) bocceli (1) boda (1) bodega (1) bohemia (21) Bohío (9) bolero (1) Bolivar (2) Bolivia (11) Bolsonado (1) Bolton (2) boncó (2) boricua (6) boticario (4) Boyeros (1) brasil (1) Brayan (1) Brigada (1) brigada medica (2) brigada medica. (1) Briones Montoto (3) brujas (1) brujo (5) Bruno (6) buena vista (1) Buenos Aires (1) bus (1) busto (1) Caballero (1) caballo (1) Cabaña (1) cabello (1) cacería (1) cacerolazos (1) cachita (2) caida (1) Caimán (4) calabazar (3) calameo (1) calixto Garcia (2) calle (5) calle 13 (1) calle de Paula (1) Calle Paula (1) calle. (1) caló (1) Camaguey (1) camagüey (1) camarioca (1) Camilo (2) Camilo Cienfuegos (2) camilo sesto (1) camino (1) camioneros (1) Campeche (5) campeonato (1) cana (1) canal (4) cáncer. (1) cancion (1) canción (4) candidato (1) Canel (109) canel. (3) caney (5) canoa (6) cao (1) Capablanca (1) capitalismo (2) Capitan (1) capitolio (8) carabela (4) Carabelas (1) caracol africano (1) caravana (9) cárcel (6) Caribe (19) caribes (4) caridad (4) carlos (1) Carlos manuel de céspedes (4) carlucho (2) carnaval (5) carne (1) carolina (2) carretón (3) carro (1) carros (2) carta (1) Cartaya (1) cartel (1) Casa (16) casa real (1) casco (1) casco histórico (1) casos (1) castellano (8) Castristas (1) Castro (103) Castro. (1) Castrp (5) Catalán (2) catalogo (1) Catálogos (1) Cataluña (2) catedral (1) categoría. Miami (2) católico (5) catòlico (1) Cayo (1) Cayo Confites (1) CDR (2) celia cruz (4) celia sanchez (1) celular (3) cementerio (3) censura (1) centro (1) cepa (2) Céspedes (1) chacal (1) Chaikovski (1) chaplin (1) Chapman (1) chaquira (1) charter (4) Che (7) Che Guevara (4) cheque (1) cherna (1) chibás (1) Chicharrón (1) chicharrones (2) Chile (10) chilenos (2) China (16) chino (4) chinos (1) chirino (1) chocolate (3) chofer (1) chucho valdés (1) cibercuba (2) ciclon (3) ciclón (10) ciclón Eta (1) Cielito lindo (1) ciencia (1) Cienfuego (1) cine (2) cirujano (1) cisne (1) ciudad (3) ciudadanía (1) CIVID (1) clandestino (5) clandestinos (3) clave (1) Cleveland (1) cloro (2) coa (2) cobre (2) coca cola (1) cocaína (1) cochinos (1) cocodrilo (2) cocos (1) cola (1) colas (25) colegios (5) Còlera (2) Colombia (5) Colombia. Maduro (1) colombiana (2) Colón (23) Colón. (3) colonia (5) colonial (5) colonias (1) color (1) coloradas (1) colores (1) comandante (2) combate (1) combustible (5) comida (10) comida cubana (4) compañía (2) comparse (1) computadora (1) comunismo (2) comunista (6) comunistas (2) Conanavirrus (1) concepción (1) concurso (1) condesa (4) Confite (1) conga (3) congí (1) congresista (1) congreso (3) congri (2) cononavirus (2) conquista (2) constitucion del 40 (1) contagio (4) contradanza (2) convenciones (1) copperfield (8) corana virus (7) Corea (2) corneta (1) corona (3) corona virus (12) coronavieus (3) Coronavirus (59) coronel (2) CORRIENTE (4) corrupción (1) corrupto (1) Costa Rica (2) Coubre (1) Covadonga (1) COVID 19 (15) COVID-19 (8) COVID19 (5) COVIT 19 (2) COVIT-19 (1) COVOD19 (1) coyuntura (3) coyuntural (3) creador (1) criollo (5) crisis (2) crismas (1) cristina (1) crucero (11) cruceros (1) cruz (1) cuabana (1) cuabanet (1) cuarentena (1) cuartel (8) cuartel Moncada (2) cuartelada (1) cuatro (1) cuatro camino (1) cuatro caminos (2) Cuba (275) Cuba y Puerto Rico las dos alas (3) Cuba. (2) Cuba. habana (3) cubadebate (2) cuban (1) cubana (12) Cubana de Aviación (1) cubano (30) cubano. español (6) cubanos (11) cubaton (1) cubatonazo (2) CUC (6) cuchillo. (1) cuenta propistas (1) cuentapropista (1) cuentrapropista (1) cumbre (1) Cura (9) curandero (1) Curro (1) D´Rivera (1) Damas (3) damas de blanco (4) dan gerónimo (1) Danie (1) danny (8) dany (1) david (8) Dáz Canel (3) decemer (4) delincuente (2) democracia (2) democracia. (1) demócrata (3) Demócratas (21) dependiente (1) deportación (1) derechos (1) derechos humanos (1) derrumbe (5) derrumbes (1) descubrimiento (16) desembarco (1) Desemer Bueno (1) desfile (3) dialogo (1) diamante (1) diario (9) diario. (3) diario. hojas (1) Diás Canel (1) diáspora (1) Diaz Canel (14) Diáz Canel (3) Díaz Canel (28) Díaz Canel. Eusebio (1) Díaz-Balart (1) Diaz-Canel (2) Díaz-Canel (1) Díaz.Canel (1) diccionario (3) diciembre (1) dictador (1) Dictadura (11) dinero (4) diplotienda (1) disidencia (4) disidente (2) disparo (1) divisa (6) divisas (9) Díz-Canel. (1) doctrina (1) dolar (1) dólar (6) DÓLARES (4) Dominicana (14) dominicano (4) doña (1) doña Leonor (1) Dorian (9) dos rio (1) Dos Río (1) Dos Rios (3) Dos Ríos (19) droga (4) Duaba (5) dulcería (1) Duque (1) duque Hernández (1) E.U (1) Ecuador (1) EcuRed.facebook (1) edmundo (1) Edmundo García Fidel Castro (9) edmundo. garcia (1) Ejercito Libertador (1) El Chavo (1) el derecho de nacer (1) el duque hernandez (2) el espejo (1) el lago (1) el manglar (2) el ojo de la providencia (1) el salvador (1) el tiempo (1) elecciones (12) ELÉCTRICA (4) electrodoméstico (1) elefante (1) Eliecer (1) eliecer avila (1) elsa (3) embajada (3) embargo (1) emigración (1) emilio estefan (1) enamorado (1) enano (1) Engel (1) enrique (2) enrique iglesia (1) Enrique Iglesias (2) envío (9) epidemia (64) epidemia. (6) epidemia. pandemia (3) erch (1) Erch Concepción (1) Eritrea (2) ermita (1) escalinata (1) esclaclavo. (1) esclavo (3) escritor (2) escritores (1) escudo (14) escudo cubano (2) escuela (5) Esoaña (1) España (81) España. (4) español (9) español. habana (4) españoles (13) especial (1) espias (1) espionaje (1) estación (3) estadio (1) estado (1) estados (2) Estados Unidos (22) Estados Unidos. (1) estatua (4) esteban (1) estefan (2) estudiante (4) estudiantes (9) estudios (1) etecsa (1) Europa (4) europea (1) eusebio (1) Eusebio Leal (3) Evo (10) exilio (5) exodo (1) éxodo (4) expedicionario (1) expedicionarios (1) expedisionario (1) explisión (1) explosion (2) explosión (1) facebook (1) Facultad (3) facundo (1) FANTU (1) FAR (6) fariñas (1) fasces (1) fascismo (1) fascista (1) FEEM (2) feliciano (1) felipe (1) felix varela (1) femenina (1) feria (1) Fernado (1) Fernandina (4) fernando echevarría (1) Fernando Ortiz (5) ferrer (8) ferretería (1) festival (3) FEU (12) Fidel (149) fidel castro (15) Fidel. (1) fideñ (1) fiedel (1) fiesta (1) firma (1) fiscal (1) flor (3) Flor Crombet (5) focsa (1) Fodel (1) formell (1) foro (2) foto (1) fotografías (1) fragua (1) francia (4) francia. (2) Franco (1) fraternidad (1) fraude. (1) frigio (1) frío (1) frntera (2) frontera (22) frotera (1) fuego (1) fuegos artificiales (1) fundación (1) funeral (4) fusilamiento (3) fusilar (3) futbol (6) Gadafi (1) gael (1) galer;ia (1) gallos. (1) gasolina (1) gay (2) gays (1) generación (1) General (2) gente de zona (21) gente de zona. Alexander (1) George Floyd (2) Georgia (2) Ginebra (1) girasol (3) girasoles (1) Girón (2) gitano (1) global (1) gloria estefan (2) gnomo (1) gobierno (1) Goleta Honor (2) goleta. (1) golpe de estado (1) gomez (10) gómez (18) Granada (3) grandes liga (1) grandes ligas (4) Grandes ligas. (3) granjita (1) granma (128) granma. (1) granmy (3) green card (1) gripe (1) Guachinango (3) Guadalupe (3) guagua (1) guajiro (3) guaracha (1) guarapo (1) guardacosta (2) guarriel (1) guerra (38) guerrero (1) guerrilla (2) Guerrillero (1) guevara (1) Guey (1) Guidó (1) guije (1) haba (1) haban (2) habana (263) habana vieja (2) Habana. (1) habanera (2) habanero (1) hacha (2) Haidée (1) Haila (10) Haití (1) Haití. (1) hambre (9) hatuey (1) Havana (1) havano (1) helms burton (1) herald (1) hermanas (1) hermanos (1) heroe (1) hijos de Fidel (1) hilo (2) himno (2) Himno 26 de julio (1) hispanidad (2) historia (33) historiador (1) historiador de la Habana (1) hitler (1) hogar (1) hola (3) Holguín (4) home (2) homexesual (1) homofobia (2) homosexual (1) Honor (2) hospedar (2) hospita (1) hospital (2) hospitales (1) hostal (1) hote (3) Hotel (81) hotel. (1) hotele (1) hoteles (1) Huber (1) Huber Matos (1) huelga (4) Humberto (1) huracán (17) ICAI (1) ICAIC (1) ideario (1) idolatría (2) Ifigenia (2) iglesia (3) iglesiaa (1) iglesias (1) Iliana (5) imagen (1) Incendio (1) independencia (8) indígenas (8) indio (3) indios (2) indulto (1) Industriales (1) influencer (2) inglaterra (2) inglés (1) inmigración (1) insecto (1) intelectual (1) interarmas (4) internet (2) inundación. (1) invación (1) invasión (1) invento (1) iphone (2) Iradier (1) Irán (1) Iraq (1) Irlanda (1) italia (13) italiano (1) izquierada afro (1) izquierda (37) jabon (1) jaime beyly (1) jan (1) janazo (1) janearse (1) Japón (1) jenifer (1) jesé daniel (1) jibaro (1) jigue (1) jinetroe (1) jornada (1) jose (3) José (14) josé daniel (2) José José (2) josé marti (1) José Martí (12) joven (2) jóven. Granma (1) Juan (1) juan formell (1) Juan Gabriel (1) judío (1) juego. (2) juegos (1) juguete (1) juicio (2) julio (10) jutía (2) juventud (12) juventud cuba (1) juventud Rebelde (4) juventus (1) La Habana (21) la mejorana (2) la muerte de Fidel (1) la nueva trova (1) la paloma (1) la partida (1) ladrón (1) lafarque (1) Lafayette (1) lagarto (1) lage (1) Lan Lázaro (1) langosta (3) Las Casas (2) Las Coloradas (1) Latin American Music Awards (1) latino (1) lavadoras (1) lavar (3) lavar las manos (1) Lebrón (1) Lenin (4) leninismo (1) leonor (3) lepra (1) lesbiana (1) leticia (1) ley (5) ley helms burton (1) leyenda (1) LGBTQ (1) LGTB (3) liberal (1) libertad (4) licencia (1) líder (2) lilo (1) limón (1) limón. limonada (1) limonada (1) Lincoln (1) líneas (1) lista (1) Liú (1) Liu Santiesteba (2) liú santiesteban (1) Livan (2) lluvia (1) lobo (5) Lolita (1) Lopez obrador (1) López Obrador (1) Los terroristas en Cuba. Parte II.26 de julio (2) Los terroristas en Cuba. Parte IVavión (1) luimi (1) luis alberto garcía (1) luis alberto garcía. (1) Luis Posada Carriles (1) Lula (2) luz (1) macana (2) macana. (1) macartismo (1) Maceo (31) maceo. (1) machadato (1) machado (8) madera (2) madre (1) Madrid (4) maduro (12) maestra (1) mago (1) magos (1) Maimi (1) maiz (1) maíz (1) malanga (2) malecón (1) maleconazo (2) mambí (3) mambises (6) mambises.águila. Partido Democrático Cubano. (4) Mambpi (1) manglar (1) Manhattan (2) manifestación (2) Manuel (1) Manuel Antonio Noriega (1) manzana (1) mar (1) maradona (5) Marcano (1) marcha (2) marck antony (1) Marco Rubio (2) mareas (2) María (2) María. (1) Maríaa (1) Marianao (1) mariani (1) marie (1) Mariel (1) Mariela (7) Mariela Castro (1) Marinello (1) Mark Antony (1) Marlin (3) Marlins (2) marti (8) Martí (45) martí. (1) mártires (1) marx (3) marxismo (1) marzo (6) Masacre (1) MASCARA (1) mascarilla (5) mascarillas (2) masferrer (2) masó (5) Masó. (2) masón (2) masoneria (1) masonería (2) Matanzas (2) Mauris Bishop (2) Máximo (2) Maximo Gomez (14) Maximo Gómez (6) Máximo Gómez (6) maykey Osorbo (1) mayo (1) media luna (1) medicina (3) medico (1) médico (3) médicos (1) médicos. (1) medidas (4) medio ambiente (1) mejicanos (1) mejicanos. (1) Mella (3) Menoyo (1) mercaderes (1) mercado (5) mercenario (2) mercenarios (2) mesa (4) mesa redonda (14) mesaredonda (6) mexicano (3) Mexico (6) México (12) Miami (23) microrrelato (1) miembro (2) mifongo (1) migra (2) migración (2) migrante (1) Miguel (1) Miguel Teurbe Tolón (2) militar (1) MINFAR (1) MINREX (1) Miramar (1) Miró (5) misil (2) mitin (1) mito (1) moncada (19) moneda (2) monja (1) monroe (1) moringa (1) moro (1) moros y cristianos (1) movil (2) móvil (1) movilización (1) Movimiento (8) moya (1) moynelo (1) muerte (10) Muerte de José Martí (6) muerte de Martí (15) mujer (2) mulato (2) multa (1) mundial argentina (1) muralla (1) museo (1) musica (3) mussolini (1) nacionalización (1) Narciso (8) Narciso López (1) narco (1) nariano (1) nasobuco (2) natal (3) natalicio (1) navaja (1) navegar (1) Navidad (15) nazi (5) neflix (2) negligencia (1) negocios (1) negro (5) negro curro (1) network (1) new york (1) Ng la banda (1) nica (1) Nicaragua. (2) nietos de Raúl (1) nieve (1) niño (1) niños (1) Noel (1) Noriega (1) noticiero (17) NTV (2) Nueva Tork (2) Nueva York (8) NUEVO (4) Nuevo Herald (1) Nuevo Mundo (2) nupcias (1) ñame (1) ñáñigo (3) Obama (1) OEA (1) oficina del historiador. (1) Ohio (1) ojala (1) omara (6) ómnibus (1) oncología (1) ONU (2) opción (1) oposición (1) opositor (2) opositores (1) organismo (2) original (1) Orisha (2) orlando (1) orquesta (1) ortega (1) ortodoso (1) Oscar (2) Osmani García (1) Osorbo (1) otaola (30) otaolamaceo (1) Ozuna (1) pabdemia (1) pablo (1) pablo milanes (1) Pablo Milanés (1) Pablo. (4) paciente (2) paja (1) palma (2) paloma (1) Panamá (4) pandemia (55) papa (1) papalote (2) Paraguay (1) parañiso (1) pardo (1) paredòn (1) pargo (3) París (1) paró (1) parón (10) parque (2) Parque Central (2) Partido socialista (1) pasaporte (1) pastor (1) pastor. (1) patente (1) pato (1) patria (5) Patria o muerte (1) patria o vida (1) Patria y vida (2) Paula (3) PCC (3) pedófilo (1) pedro jose rodriguez (2) Pedro Luis Díaz Lanz (1) película (2) pelota (1) pelotero (1) peloteros (1) penélope (1) pensilvania (5) pequeña habana (1) perez (1) Pérez (5) performance (1) periódico (2) periodo (2) período (2) periodo especial (1) período especial (3) permuta (1) perro (1) perros (1) Perú (1) perugorría (1) pesca (2) pescado (2) peso (1) petroleo (1) petróleo (2) piedra (2) pilón (1) pinochet (1) pinotea (1) pionero (2) piso (1) pizza (1) plagio (1) Plan (1) plata (1) plataforma (1) platano (2) playa (2) plaza (2) Plaza de la Revolución (2) plicía (1) PNR (1) poder popular (2) poema (2) poesía (1) policia (1) Policía (22) politico (1) polizón (2) pollo (3) Pombo (1) Pompeo (1) Prado (1) PRECIOS (4) presidente (16) presidio (2) preso (4) primer ministro (1) principe. (4) prisionero (1) profesional (2) protesta (1) protestas (3) proyecto (1) prueba (1) pruebas (2) pueblo (3) puerto (3) puerto bahía (1) Puerto Rico (2) puesto a dedo (1) puré (1) quebrar (2) quemar (1) quesada (1) quinientos (1) Quirino (1) racismo. (1) radio (3) Radio Reloj (8) rafael (1) Ramón Garriga. (1) randy (1) raul (16) Raúl (51) raul castro (2) Raúl Castro (4) raza (2) real (1) rebelde (2) rebeldes (6) rebeldía (1) reconcentración (1) rectorado (1) red (2) reforma (1) Regalado (2) regueton (7) reguetón (4) reguetonero (3) regulado (1) reina (7) religión (5) remesa (5) remesas (3) remolcador (2) rentar (1) repatriados (1) reporte (1) representante (2) represión (6) república (4) republicana (1) republicano (2) republicanos (17) repudio (1) rescate (1) reservación (3) reservaciones (3) residencia (2) revelión (1) revista (1) revoluciíon (2) revolucion (1) revolución (10) revolucionarios (1) revuelta (3) revueltas (6) revueltas. (1) rey (5) rey de España (1) reyes (4) REYES MAGOS (4) Rincón (5) río (2) río bravo (1) ritmo (2) ritos (4) rituales (3) Roa (1) robaina (1) Roberto San Martín (2) roberto sannartín (1) Roberto Suárez (1) robo (1) rodiles (1) roma (2) ropas (1) roque (1) Rosota Fornés. (1) Ruiz (2) Rumanía (1) rumba (4) rural (1) Rusia (34) sabotaje (5) sacerdote (3) Salamanca (2) salida (2) salud (1) san (8) San Carlos (1) san ignacio (1) san isidro (14) san josé (1) san lazaro (1) San Lázaro (5) san remo (3) sancionan (1) Sander (1) sanders (1) sandinista (1) Sandoval (1) sangre (1) Santa (1) santa barbara (1) santa fe (1) santa ifigenia (1) Santa María (1) Santamaría (1) santero (2) Santiago (17) Santiago de Cuba (3) Santiago de Cuba. otaola (1) santo Domingo (5) santuario (1) Sao Paulo (2) saqueo (1) satta barbara (1) scala dei gigantiNarciso López (1) secta (1) secuestro (1) seguridad (1) seguro (1) sello (2) senado. (1) senador (2) serrano (2) shango (1) siboney (1) sierra (1) Sierra Maestra (2) Silvio Rodríguez (2) silvio rodruguez (1) simbolo (1) símbolos (1) sindicatos (1) síntomas (2) Sitio (1) situación (2) socialismo (45) socialismo. (1) socialista (6) socialistas (1) sol (1) soldado (15) son (1) sonera del mundo (1) sopa (1) Stalin (1) suicidio (1) tabaco (2) Tacón (1) taino (3) tamal (1) tambor (3) tampa (2) tapaboca (1) Taúl (1) tea (1) Teatro Bolshói (1) techo (2) telefo (1) telefono (1) Teléfono (1) telemundo (2) telenovela (1) televisión (1) televisores (1) temperaturas (1) tenda (1) terremoto (1) terremoto. (1) terror (1) terrorismo (2) terrorista (2) terroristas (5) Teurbe (1) Ticos (1) tiempo (5) tienda (6) tiendas (16) tigres (1) títere. (1) tolón (2) Toma (1) Tordesillas (1) tormenta (3) torre (1) Tortilla (3) tortoló (3) tostones (1) trabajadores (4) traidora (1) tribuna (2) tropical (2) tropicana (1) trova (1) troya (1) Trump (17) Trump medicos (2) Trumpm medicos (1) tuiter (1) tunel (1) turbas (1) turismo (27) tv (2) Tv Martí (5) Tv radio martí (1) Ucrania (34) Ucrania. (1) UJC (3) Ultra (1) UMPACU (1) UNEAC (2) union (1) universidad (14) univisión (2) UNPACU (6) Urquiola (2) Urselia (1) URSS (3) Uruguay (2) utopía (1) vacuna (4) Valencia (1) Valeriano (1) valla (1) van van (2) vandalismo (34) vandalismo. (1) vandalos (1) varadero (1) Varela (2) vehículo (1) vela (1) Venecia (2) venezolano (2) Venezolanos (1) Venezuela (24) Venezuela. (1) venta de autos (1) Veracruz (4) viajar (1) viaje (4) viajes (2) vianda (1) viava (1) vicepresidente (1) Víctor (1) Victor Mesa (2) victor. la charanga (1) vídeo (2) viento (1) vientos en la habana (1) Vilalta (1) vilaplana (1) Villa clara. (2) Villena (1) vilma (1) Viñales (1) violador (1) Violencia (1) virgen (10) Virgen. (4) virus (58) virus. (2) Visa (2) visual (1) víveres (1) Vivir del cuento (2) Vivir del cuento. (1) votación (1) voto (2) vuelo (3) vuelos (7) Washington (3) Wasp Nerwork (1) west palm Beach (2) Wester Union (1) Weyler (1) Weyler España (1) wikipedia (1) William Alexander Morgan (1) Willy Chirino (3) yankee (1) yanquirule (1) Yasiel López (1) yeiko (1) yoani sanchez (1) yomil (2) yuca (3) Yucatán (4) yucateco (1) zapatos (1) zaratoga (3) zona (1) zona franca (1) zoológico (1) zoonosis (2)